Ethos, la revista digital de la Carrera de Comunicación Social

Ethos

La revista digital ETHOS nació con el ánimo de construir un espacio de referencia que da a conocer perfiles de personajes que son parte de la Carrera de Comunicación Social, sede Quito, de la Universidad Politécnica Salesiana; quienes son la base para que la carrera continúe su crecimiento optimo, también se destacan actividades de estudiantes que son relevantes por sus iniciativas.

Profesor responsable: Roberto Rosero.

Un seguro de vida para las orquídeas en el Ecuador

Fotografía por Carolina Peñafiel

El año pasado me encontraba de vacaciones en Nanegal, un lugar lleno de extraordinaria flora. Allí encontré una hermosa orquídea de color blanco, me acerqué a olerla y quedé fascinada cuando percibí su delicioso olor a vainilla. Mi intriga por conocer sobre esta planta me llevó a investigar, para ello me dirigí a los laboratorios de Biotecnología de la Universidad Politécnica Salesiana, allí me recibió Marco Cerna, especialista en biotecnología y biología molecular.

Fotografía por Carolina Peñafiel
El etiquetado de las semillas es prolijo

Un lunes frío dentro de uno de los laboratorios de Biotecnología, Marco Cerna empezó revelando que en Ecuador existen alrededor de 4500 especies, las cuales se encuentran practicamente en todo el país. El Ecuador contiene el 10% de las orquídeas que hay en el planeta, una cifra asombrosa para un país tan pequeño, pensé.

Marco indicó que las orquídeas se caracterizan por la belleza, color, forma, aspecto, tamaño y aroma. Han sido consideradas como una de las plantas más cotizadas a nivel mundial, pero que lamentablemente las actividades humanas causan una significativa disminución de la población de las orquídeas.

Fotografía por Carolina Peñafiel
Un Seguro De Vida Para Las Orquídeas En El Ecuador

La disminución de orquídeas en el Ecuador motivó a Marco Cerna a realizar la recolección de semillas de diferentes orquídeas para la creación de un banco de germoplasma. Como primera fase de su investigación, en la Provincia de Morona Santiago, realizó un trabajo de campo para encontrar a las plantas. Cerna explica: es falsa la idea de ir al campo y encontrar todo listo. La verdad es que se necesita caminar mucho para encontrar sitios donde están las poblaciones de orquídeas. Una vez que las hemos localizado, tomamos muestras de estas plantas, evitando sacarlo; si encontramos tres individuos podemos llevarnos uno, si es que hay uno solo, máximo tomamos las semillas.

En la segunda fase Marco Cerna trasladó las semillas al laboratorio de la Universidad Politécnica Salesiana, para procesarlas y almacenarlas registrando todos los datos de su especie. Allí fueron guardadas en un invernadero con condiciones similares a las que tenían en su lugar de origen. Después pasarán al banco de germoplasma de la Universidad. También se han dejado muestras en el Jardín Botánico de Quito. Para Cerna, es una forma de conservación que asegura la supervivencia de las orquídeas.

Realizado por: Carolina Peñafiel. Periodo 47, grupo 721.

Juan prepara cevichochos, los vende cerca a la UPS

Fotografía por Alejandra Ordóñez
Fotografía por Alejandra Ordóñez
Juan Andrés “el duro” de los cevichochos

En el Rocío, un barrio del sur de Quito, marcaban las diez de la mañana. De la penumbra de la habitación emergió una sombra, es Juan Andrés, el duro de los cevichochos, quien caminó apresuradamente en dirección al pasillo para adentrarse en la cocina. Ollas y sartenes reposan apilados en un rincón y reflejan la luz de la ventana.

Diez tomates, ocho cebollas y un atado de culantro adornan el mesón con sus colores vibrantes. Juanito como prefiere que lo llamen, rebana cada tomate como un profesional culinario; por su agilidad y destreza en la cocina demora poco tiempo en preparar el encurtido; lo demás: el tostado, el chulpi, los chifles que acompañan los cevichochos que vende, ya están listos.

Juan se describe como un trabajador humilde y servidor de Jesús, mientras alista baldes y recipientes de distintos tamaños para llevar los ingredientes al lugar de su negocio. Afuera de la casa se escucha el ruido metálico de una camioneta, que similar al tosido de un veterano aguarda calentando motores para movilizar la carga.

Frente a un pequeño espejo se refleja sonriente y se da una peinadita de confianza, mientras sususrra: Listo y dispuesto, mi Jesusito te encomiendo este día de trabajitoPersignándose repetidamente y mirando la estampa de Jesús de la Justicia se dispone a salir con su cargamento. Juan asegura que tiene la compañía de su ser más querido, su esposa Carmita, quien le dio dos hijos: Mis muchachos ya están grandes; agradezco a mi Carmita por enseñarles a ser chicos de bien. Desde que murió mi esposa, soy un hombre nuevo y he dejado todo vicio ahora trato de cuidar de mis hijos e ir con ellos a misa como cuando vivia mi difunta esposa.

Un pequeño libro de pasta azul sobresale de su mochila un poco desgastada por el tiempo; al parecer es su biblia personal y al sacarla despacio lee unas cuantas palabras como susurrándolas suavemente, y de manera rápida vuelve a guardarla en su mochila. Juan se muestra tímido y un poco melancólico cuando refiere más anécdotas de su vida, puesto que en voz baja lamenta que su pasado fue duro desde la partida de su esposa.

Cambiando su semblante y de nuevo con la sonrisa en su rostro el duro fija la mirada a través del vidrio de la camioneta y menciona que: Dios es amor y nada me falta. La fe le da alegría y esperanza cada día; su sonrisa inquebrantable y amabilidad da confianza a sus clientes que compran sus tradicionales cevichochos en las afueras de la Universidad Salesiana.

El viaje ha concluido; llegando a su destino desembarca frente a su kiosko y alista todo para la venta del día. Uno por uno van llegando los comensales a su negocio y apresurándose tras el cristal de los ingredientes está Juan ofreciendo: unito o dos limoncitos… chulpi o tostado… sírvase…

Realizado por Alejandra Ordóñez. Período 47, grupo 721.