Ponte Pilas con el bullying

Bullying

Ponte Pilas con el bullying, es un curso multimedia de formación para estudiantes universitarios, académicos y todos quienes quieran conocer sobre la problemática del bullying y como afrontarla, tanto a nivel de agresores como de agredidos. Daremos pautas para que conozcas como se manifiesta y cuales son los protocolos a seguir y las principales características que pueden generar abuso o acoso entre pares o entre diagonales, en el ámbito universitario.

 

Toda la producción audiovisual de este curso y más, puede verse en InTV.

Actividad realizada por el grupo 736, durante el periodo 48.

Coordinación editorial Armando Cuichán.

Sol y Fernando practican la escalada deportiva

Escalada Deportiva
Escalada Deportiva
Sol escalando en Cuyuja cerca de Papallacta.

Sol Pineda y Fernando Dávila son dos jóvenes que desde hace cinco años practican la escalada, cuentan que este deporte extremo marcó un cambio radical en su vida; para ellos es una experiencia gratificante que les ha hecho ver el mundo de otra manera. Tenían una vida urbana y de preocupaciones rutinarias: el trabajo, los estudios, los problemas de familia y de pareja; su inconformidad les motivó a pensar en ¿qué abra allá afuera? y encontraron la respuesta en un deporte que demanda valor, adrenalina y atrevimiento.

Escalada Deportiva
Fernando escalando en Sigsipamba-Pichincha.

La perseverancia y confianza motiva a Sol y a Fernando a seguir sus sueños y practicar la escalada. Como pareja les ha permitido compartir, más que novios son amigos de una misma aventura; más que un pasatiempo, para esta pareja es su estilo de vida. Descubrieron que esto era lo que necesitaban cuando por primera vez sintieron correr la adrenalina por sus cuerpos y sus ojos estaban impresionados por belleza de los paisajes

Sol cree que la escalada es única y que quien no la haya practicado, no lo podría comprender: ni nosotros mismos podemos explicar con palabras la emoción que sentimos cuando escalamos, nos sentimos libres y es la experiencia más bonita que hemos vivido juntos. La confianza en lo que cada uno hace es esencial por que no sabes que nuevos retos se te presentarán; te arriesgas a una aventura desconocida y tienes que estar seguro de ti y de tus herramientas para vencer. Debemos tener una mente positiva, el no puedo aquí no existe, manifiesta.

Aunque la aventura fuera de las fronteras nacionales les atrae, a Fernando le interesa conocer las maravillas del Ecuador: los lugares que hemos conocido en Ecuador son asombrosos, nunca imaginamos que en los rincones más escondidos de cada provincia puede existir un mundo extraordinario, que nos brinda emociones. Los ecuatorianos no imaginamos la riqueza del país; aunque sea que escalemos en el mismo lugar más de una vez, es totalmente diferente porque siempre hay algo nuevo que no sabíamos que existía, esta es la aventura de vivir cosas distintas cada día, este es nuestro sueño, concluye.

La ausencia de Rosita, una razón para vivir

Fotografía por Diana Quiroz.
Fotografía por Diana Quiroz.
Laura N, con ilusión mira las fotografias de Rosita.

Ya son más de dos años que la hija de Laura N desapareció involuntariamente. La mañana del 15 de Abril del 2014, Laura despidió a Rosita antes de ir al colegio y fue a trabajar. Cuando llegó a casa por la tarde no la encontró y creyó que su demora se debía a algún imprevisto. Llamó a sus amistadas, familiares, vecinos, conocidos y no la encontró.

Los días posteriores a su desaparición hizo la denuncia del caso en la fiscalía. Las respuestas que obtuvo fueron poco alentadoras, alegaron que era adolecente, que debía estar con sus amigos o con pareja y que seguramente volverá pronto a su hogar… Laura quedó desecha y no supo qué hacer, la frustración y la angustia que sentía la llevaron a una depresión crónica, incluso intentó quitarse la vida. no hubieron palabras para calmar su dolor.

El amor de Laura por su hija la obligó a dejar de lado la tristeza. Cansada de esperar se puso a investigar por su cuenta y convirtió su casa en un centro de espionaje y locura, todos eran sospechosos. Con ayuda de su mamá golpeó las puertas de las casas en su vecindario, persiguió a sus vecinos, en especial a uno que tenía antecedentes de comportamiento indebido por alcoholismo y acoso sexual, pero no encontró nada para inculparlo como un posible sospechoso.

Fotografía por Diana Quiroz.
Laura N, con los objetos de Rosita.

Laura ha pasado el tiempo repartiendo volantes, sin importar el clima ha ido a concentraciones con un cartel en las manos exigiendo justicia y por lo menos una vez al mes viaja a distintas provincias del país con la finalidad de recorrer sus calles y quizá encontrarla. La ausencia de Rosita es su motivación, ella en parte ha logrado recuperar su tranquilidad emocional y ha logrado difíciles aprendizajes, no  obstante no hay día en que no sienta aflicción o que no rompa en llanto por el recuerdo de su hija.

El apoyo que ha recibido de sus familiares y amistades ha sido importante, pues le ha permitido tener prudencia y cordura y es que la desaparición involuntaria de un ser cercano genera una batalla entre fe y desesperanza, por alguien que quizá nunca aparezca o que lo enccuentren pero sin vida. Laura tiene firme promesa de buscar a su hija todos los días de su vida hasta que la encuentre o le lleve la muerte.

Realizado por: Diana Quiroz. Periodo 48, grupo 721.